top
Image Alt
Gloria Domecq Catering

B+J · Boda en el invernadero de la Fundación Sales – Vigo

Cuando recibes la llamada o la primera petición de contacto de unos novios, es fácil intuir si están interesados en el catering de verdad.

Esta novia era de las que tenía las cosas claras desde un principio, vio las fotos en la web y se enamoró, ¡cuando es así es un gustazo!, confianza total en nosotras y mucha facilidad a la hora de crear y concretar el menú, los espacios, las plantas y flores… ¡hubo buen feeling desde el primer momento!

Con algunos de sus invitados llegados de fuera de Galicia y de España quería producto gallego y, como sabéis, en Gloria Domecq Catering nos esforzamos por utilizar productos de cercanía, valorar agricultores, pescadores, ganaderos y artesanos honestos es una de nuestras apuestas más importantes, aunque nos gusta mezclar sabores y olores de otras culturas y dar valor al producto en todas sus formas.

Los novios querían una boda distendida, en la que todo el mundo se mezclase, que los invitados pudieran elegir estar de pie o sentados, sin que nadie les impusiese un lugar. Para ellos era muy importante que todo el mundo pudiese comer lo que quisiera y en la cantidad que le apeteciese. Para eso eligieron nuestra propuesta de boda tipo cóctel con puestos de comida en directo (showcooking) que siempre es garantía de éxito por ser un formato diferente, cómodo y divertido, siempre encanta a los invitados.

La decoración la querían rústica, ¡helechos y ramas de carballo nos dijeron la primera vez, una idea preciosa! aunque luego introdujimos algunas variaciones, dándole forma un poquito más con nuestra decoradora Gloria Pérez Pernas.

El invernadero de la Fundación Sales es muy rústico y está dividido en dos ambientes, uno con decenas de plantas alrededor y una gran mesa alargada y otro en dos alturas que siempre proponemos como zona de baile por los diferentes huecos que tiene y que convierten el espacio en un lugar perfecto para bailar y disfrutar.

En la boda hubo muy buen ambiente, todo el mundo estaba feliz, aunque siendo un 27 de octubre el tiempo acompañó hasta media tarde, después de eso llovió de forma intermitente y empezó a hacer más frío, por suerte en el invernadero se estaba muy a gusto. Lo mejor fue escuchar de los novios que esta era la boda que querían, los invitados estuvieron muy a gusto y comieron mucho, lo cual es buena señal! disfrutaron de la comida ¡que es uno de nuestros objetivos principales!

Es un placer trabajar con gente que comparte y da importancia a los valores de Gloria Domecq Catering. Aprovecho para agradecer a mi equipo el buen trabajo realizado, sin ellos sería imposible crear estas bodas tan bonitas! y como siempre a Patri de Fundación Sales por darnos facilidades y tratarnos siempre con tanto amor!

Deja un comentario